Está claro. La música ha sido mi mejor arma para sobrevivir en los últimos meses.
Sin duda, la música ha sido mi gran aliado para superar ese bache que se cruzó en mi camino. Cuando sentía que me venía abajo, que no podía más o simplemente mi cabeza no dejaba de darle vueltas al mismo asunto, cogía mi querido portátil, abría mi cuenta de Spotify y ponía mi lista.
Poco a poco fui creando una lista donde hay tal desorden y mezcla de música, de estilos... pero así es como yo me encontraba por dentro, desordenada, confundida y, para mi, la música es el reflejo del alma.
En este momento, me di cuenta del poder que tiene la música. Se ha vuelto algo tan esencial en mi vida... Es que me resulta impresionante el poder para transmitir que tiene una canción, te puede hacer botar de alegría, llorar, identificarte, de trasladarte a otro mundo... Es una forma de evadirme, de desconectar de lo duro de la vida, de dejar el estrés diario a un lado, de disfrutar. Es una experiencia catártica.
También he descubierto el poder que tiene la música para ayudar a concentrarte, para inspirarte y hacerte recordar buenos y malos momentos... Es curioso como con unas cuantas notas pueden hacer que tu mente se traslade a esa situación, momento o hecho que estaba ocurriendo mientras sonaba cierta canción.
Además de todo esto, me parece que tengo que mencionar como misteriosamente ese tema que había pasado desapercibida para ti o ese grupo que sólo lo conoce en su pueblo se vuelve, de pronto, tu favorito tan sólo por el hecho de que ha sido esa persona quien te lo ha pasado, te lo ha recomendado o te ha dicho búscalo. Y no puedes parar de escuchar ese grupo, te encanta esa sensación cuando lo escuchas, empiezas a pensar ¿me lo habrá mandado por algún motivo? ¿me querrá decir algo con esta canción? Entonces, tú también le pasas tus temas y grupos favoritos, algunos con un doble sentido, otros porque simplemente te gustan. Y es cuando empezáis un intercambio de música que te hace descubrir canciones nuevas que añadir a tu lista, desordenandola aún más y desordenando el reflejo de esta.
Deja que la música te invada, llegué a tu corazón y deja que te domine. Y por supuesto nunca tengas ningún prejuicio, escucha lo que te gusta, necesites o simplemente te apetezca.
"El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla"
HelleN

helena, me alegro mucho de compartir algo asi contigo. Me siento totalmente identificado con lo que dices sentir con la música, y espero sigamos desordenandonos mutuamente nuestras almas. Los sonidos que forman la música surgen del movimiento de algun objeto... me parece bonito pensar que cuando andamos somos sonidos buscando otros cuerpos que vibren con la misma frecuencia que nosotros.
ResponderEliminarEres más música que muchos de los musicos que conozco
Un abrazo enorme
Muchas gracias, David, por tu comentario. Me ha hecho mucha ilusión porque es el primer comentario que me dejan en mi blog.
ResponderEliminarMuchas gracias, por el comentario en sí, por lo que expresas en él. No tiene una palabra de desperdicio: "me parece bonito pensar que cuando andamos somos sonidos buscando otros cuerpos que vibren con la misma frecuencia que nosotros." ¡Es genial!