lunes, 1 de abril de 2013

Un tren para pensar.

...


Para no pensar, mejor.

Sí, para pensar.
Desgraciadamente.


Piensas cómo han pasado los días.
Lo efímero del pasado.
Cómo pasaran los días.
Lo lento que parece el futuro.


Y piensas, ¿cuántas veces se habla del paso del tiempo? ¿cuántas muchas se ha escrito sobre él?


Y piensas, ¿se dará cuenta de por qué FIN?


Dejas de pensar.
El tren ha llegado,
a su destino.
No al mio.





HelleN