martes, 5 de junio de 2012

19:06


Ha despertado esta mañana después de una noche llena de besos, susurros, caricias y silencios llenos de emociones con una imagen en su mente, un sueño que se le ha estado repitiendo toda la noche.

Sueño que se ha reproducido como un leimotiv, una y otra vez, destacando la esencia de todo lo que había soñado. Esa cifra, ese reloj, esos número de color azul anunciante se ha quedado grabado en su inconsciente... y en su consciente. 

Sentía una inquietud más propia de la persona que se encontraba bajo sus sábanas que de ella misma. Él ha pasado la noche danzando en torno a Ella para que sus cuerpos formaran uno solo, donde no se encontrase donde empezaba el uno y comenzaba el otro augurando así lo que más tarde sucedería.


Ese día tenía una atmósfera especial, cómo si todo lo que les rodeaba se estuviera organizando para que algo mágico pasara. 


Y fue en ese momento, en esa hora que marcaba el reloj que no salía de los sueños de Ella cuando Él pronunció esas palabras que siempre quedaran para ellos y que hicieron que ya no se quisieran, sino que se amaran y que todo, cuando están juntos sea... SIEMPRE.







HelleN.