jueves, 29 de diciembre de 2011

2011

Quedan dos días para que termine el año y según muchos también se terminará la vida en este planeta. 

Así de primeras, diría que el 2011 no ha sido un buen año. Quizá lo más relevante de este año no me está dejando ver las demás cosas buenas que me han pasado.

Ahora que me pongo hacer un balance de este año, me doy cuenta de que me han pasado muchas cosas aunque sólo sea una la que venga constantemente a mi cabeza. He conocido a muchas personas, unas me han aportado más, otras menos pero de todas he podido sacar algo. He descubierto quienes son mis verdaderos amigos y amigas y quienes no. He afianzado y reforzado amistades. He viajado muchísimo y me he pegado unas buenas fiestas. Me estoy descubriendo a mi misma. 

En el otro lado de la moneda está lo mucho que he sufrido, que he llorado. Lo confundida y perdida que he estado, todas las cosas que he hecho que sólo me han servido para luego arrepentirme. Lo sola que me he sentido en algunas ocasiones.  Lo poco que me he querido. 

Este año me ha servido para darme cuenta de que todo pasa por algo, todo tiene su por qué.  Que de todo se aprende. Y lo más importante, hay que aprender a quererse a uno mismo porque tú eres la única persona con la que tendrás que convivir toda la vida. 

Ahora sólo queda esperar que entre el nuevo año y ver que nos depara. Si es que el mundo logra sobrevivir al mal augurio de los Mayas.




"La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla."




HelleN.

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